Las primeras reacciones de mini J

Después de tanto sufrir llegó el día en el que nuestro hijo empezó a escuchar gracias a sus maravillosos implantes cocleares y al doctor García Ibáñez. Por fin!!!

Foto de Norma Grau
Foto de Norma Grau

Aunque parecía que nunca llegaría, al fin vimos la carita de mini J la primera vez que nos escuchó. Su reacción como os dije fue totalmente diferente a la que esperábamos; de hecho, no pensábamos que tuviera casi respuesta en su activación pero, como siempre, nos sorprendió.

Su programación como os conté duró 3 días consecutivos en los que cada vez que Eli, nuestra audioprotesista y logopeda, le modificaba algo de su programa, él sonreía. Pero lo mejor de todo fueron, y siguen siendo, las mañanas. Llegáis a imaginaros su carita al ponérselos recién levantado? Pues os la cuento!

Durante el primer mes de activación, cuando le colocábamos sus implantes, bajaba la cabeza como si tuviera vergüenza y después nos deleitaba con una sonrisa especial.

Mini j aún no estaba acostumbrado a ellos por lo que no sabía que gracias a sus implantes podía oir. Para dormir se los sacamos siempre, para que descanse, así que por la mañana, durante las primeras semanas, ni se acordaba de ellos. Su cara de sorpresa no tenía precio! Ahora ya sabe lo que son y aún así, su cara es el mejor de los regalos de cada día.

Al principio se quejaba por la cinta que le ponemos para sujetar sus implantes, pero al conectárselos en su cabecita,  su cara cambiaba por completo y se iluminaba de felicidad y vergüenza a la vez. Os parecerá una tonteria pero era una pasada verle. Nos miraba sorprendido por lo que pasaba y se escondía con una sonrisita muy dulce.

Como os dije activamos a mini j en agosto y su cumple feu en septiembre; os imagináis lo emocionados que estábamos por celebrar su primer cumple verdad? Cantarle el cumpleaños feliz era una experiencia que pensábamos no vivir hasta el siguiente año, pero que por suerte llegamos a ver, aunque todo esto os lo contaré en el siguiente post.

No os penséis que sólo veíamos respuesta por las mañanas. La verdad es que durante su primer mes le observábamos sin parar para ver su reacción diaria. Le estimulábamos con juegos y sonidos varios y muy rápido aprendió a asociar cosas y, sobretodo y para mi, lo más especial y emocionante fue cuando aprendió a reconocer quién era mamá. No os imagináis lo que llegué a llorar la primera vez que le dije “dónde está mami” y se giró para mirarme… Son momentos inexplicables.

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Empezó a emitir sonidos de nuevo, pero ya con más tono y fuerza, y a buscar de dónde provenía lo que oía. Al ser implantado en las dos orejas, la bilateralidad la desarrollan más rápidamente y les facilita mucho más para reconocer de donde viene el sonido que oyen.

En poco tiempo aprendió a reconocer su nombre y cada vez que le llamábamos Jordi nos miraba. Ese momento en el que tu hijo empieza a saber cómo se llama, es MAGIA!

Os dejamos un vídeo para que veáis un poquito lo que os estamos explicando.

Se empezó a interesar por sus juguetes con sonidos (y nosotros aprendimos a quererlos e introducirlos de nuevo en nuestras vidas) y descubrió poco a poco un nuevo mundo para él, en el que experimentar y conocer nuevas cosas gracias a sus implantes.

Para nosotros aunque no lo creáis no ha sido algo sencillo; llevas muchos meses esperando el momento para que tu hijo oiga, pero esta no es la forma que lo deseas. Sabemos que es la mejor en su caso claro!

Yo, al contrario de mi marido, estuve muchos meses preparándome para el momento implantes y mentalizándome de que mini j tendría que llevarlos siempre para podernos oír. Mi marido no se lo llegaba a imaginar con ellos en la cabeza.

El ritual parece sencillo pero no lo es: levantarte y remolonear por la cama es lo que más nos gusta, pero él no nos oye. Aun así lo seguimos haciendo y disfrutamos de este momento, a veces olvidándonos que no nos escucha.

Cuando nos levantamos de la cama le llevamos directamente a su cambiador y le ponemos su pañal limpito y su ropa para salir. Luego llega el momento de los implante. Se los enseñamos y luego hacemos lo mismo con su cinta. Al principio los quería coger y metérselos en la boca, se enfadaba si no se los dejábamos e intentaba estirar de ellos, así que nos costaba horrores ponerle la cinta… hasta que los implantes se imantaban en su cabecita y la luz se volvía verde. Entonces todo cambiaba. Su cara era distinta.

Hasta aquí parece fácil todo y os puede parecer una tontería, pero para nosotros no lo es. Al ser tan chiquitito necesita el imán número 1 para que no le haga herida en su cabeza (el núcleus 7 funciona diferente y los imanes se van cambiando con el tiempo y edad), así que cualquier gesto o roce en ella hace que el implante salte y deje de oír. Esto con un bebé que aún no camina y que va en cochecito todo el día os podéis imaginar lo que pasa no? Pues que le salta todo el rato, a cualquier movimiento que hace, así que debemos estar colocándoselo de nuevo continuamente. Por no hablar de las veces que se mueve y la cinta sale de la cabeza, para luego resistirse a volvérsela a poner. Por no decir de las veces que ha estirado de ellos y el cable se ha estropeado, y a repararlo… es un poco de jaleo todo este tema, sobretodo hasta que no te acostumbras a ellos .

Y luego llega el momento bañito, en el que tampoco nos oye. Aunque tenemos el kit de agua que salió a finales de octubre, él no los quiere durante ese momento. Suponemos que como es el ratito de spa y se relaja decide que no quiere más que su silencio, así que respetamos su decisión y no se los ponemos. Para ello queremos trabajar el lenguaje no verbal, queremos enseñarle a leer los labios para situaciones como esta y aprender también el lenguaje de signos. No sólo por su sordera, sino también porque es una lengua preciosa que nos gustaría aprender y enseñársela.

Cada día nos decimos que es lo mejor del mundo, porque gracias a ellos nuestro hijo nos oye, pero hay días buenos y no tan buenos, en los que todo se te hace una montaña. Supongo que lo entendéis.


7 respuestas a “Las primeras reacciones de mini J

  1. Quins moments més emocionants Jenny!! El Jordi és un crack!!
    El meu fill Dídac porta implantat 2 mesos i ja notem coses també.
    Per cert, a on compres aquests turbants?

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    1. Ai anna moro x veure al didac!!!!! ❤️❤️❤️ els turbants mels fa una noia d’etsy q es diu geniebands! Un amor 💗 si en necesites digali q vens de part meva! ☺️😘😘

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  2. Ja veuras com de rapid comença a llegirvos els llavis de forma natural!!!! Es impressionant les estrategies que tenen aquests petits! Anims familia k ho feu molt be!

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  3. Hola, he leido todos los post y una de las cosas que me ha gustado mucho es el hecho que quieras enseñarle lengua de signos (se dice lengua no lenguaje jeje).
    Vengo de familia con fiscapacidad auditiva, mi padre se quedó sordo a los 6 años y mi madre por un problema en el nervio auditivo y yo tengo hipoacusia y uso audifonos, aunque oigo sin audifonos.
    Yo te aconsejo no solo como “afectada” (por decirlo de alguna manera que nos entendamos) que cuanto antes empieces con la lengua de signos con tu hijo mejor. Este consejo te lo doy también como educadora infantil.
    ¿Porqué?
    Te lo explico: está comprobado que los niños pequeños (no hablo de niños con discapacidad auditiva) prácticamente tienen la necesidad de expresarse, pero el problema está en que hasta los 2 años aproximadamente el aparato fonador (es lo que nos permite hablar) no está preparado para hablar.
    Si tú a un bebé de meses (nunca es pronto ni tarde para empezar) le enseñas lengua de signos ¡OJO! siempre acompañado de la lengua oral cuando empieza a tener más movimiento en las manos y brazos es capaz de decirte las necesidades que tiene.
    Siempre se empieza por las cosas básicas: dormir, comer…
    Con esto evitariamos muchos llantos innecesarios sin saber que les pasan.
    Con un menor con este tipo de discapacidad, lo bueno que tiene esque es su tiempo de relax (baño, piscina, playa, recien despierto…) sabiendo la lengua de signos te sientes más unido a tu hijo porque ambos sabeis que vais a poder comunicaros.
    No digo que se use expresamente la lengua de signos, pero en esos momentos de remolonear en familia en la cama con tu hijo la seguridad que le das que él no te oye pero es capaz de comunicarse con mamá o papá y se entienden…
    Yo sinceramente soy partidaria de que a todos los menores con esta discapacidad, con o sin implante sepan lengua de signos, porque el día de mañana sabrá defenderse en ambas lenguas y encima cuenta como una lengua más.
    Espero que tu niño siga dando pasitos y sea un niño sano y feliz.
    Ha sido un placer leerte.
    Un saludo

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