P3 superado y confinado

Empezamos el curso con miedos, muchos para ser exactos. Teníamos dudas de si se adaptaría bien, si los profesores serían buenos, si habíamos escogido bien, si el cambio le sería difícil, si sus compañeros le tocarían sus implantes…

Y lo terminamos felices. Porque todas esas dudas que teníamos se resolvieron rapidísimo gracias al equipo con el que ha estado nuestro hijo este año.

Sólo tenemos palabras de agradecimiento y, aunque no ha terminado como esperábamos debido al covid-19, estamos muy contentos del trato recibido durante su primer curso escolar.

Como os dije en mi anterior post, la escuela Gavá Mar ha sido la segunda casa de Jordi, y la verdad que estaba muy feliz en ella. Ha tenido unos profesores increíbles, atentos, cariñosos, simpáticos… una maravilla.

Lo peor ha sido el confinamiento de estos meses. Para un niño tan pequeño lo primordial es el contacto físico, el día a día con sus compañeros de clase y aprender con ellos y esto nos ha faltado.

Al estar tan poco tiempo en guardería, Jordi no tenía mucho contacto con otros niños y su lenguaje como sabéis era mucho más pobre que el de sus compañeros de clase, por lo que muchas veces se expresaba mediante su cuerpo; me refiero a que pegaba más de una vez. Esto poco a poco lo ha ido corrigiendo, aunque cuando se ofusca y no sabe expresarse acaba dando algún golpe.

Empezamos el confinamiento en marzo, y justo estaba en esta fase en la que no sabía aún como expresar bien lo que le pasaba, por lo que no entendió porqué de la noche a la mañana dejó de ir al cole. No podía salir de casa, ni podía jugar con sus amigos, por lo que aumento su agresividad…

Al principio conseguíamos hacer las sesiones de logopeda vía skype, pero a medida que pasaban los días no quería saber nada de la tablet, y era un drama cada vez que tocaba ponerse manos a la obra.

No entendía por qué no le dejábamos salir a la calle, ni ver a sus abuelos, ni ir al cole, ni jugar con su vecina, que por cierto es compañera suya de clase. Un día que se la encontró en el portal fue rápido a jugar con ella y su hermanita y mi respuesta fue un: NO! No se puede, está el coronavirus!! Se quedó parado y se puso a llorar, luego me miró y me dijo: mama basta de virus, yo quiero jugar, ya no pegaré más, podemos ir al cole?

En mi estado (embarazada) y ante esta situación sólo tenía ganas de llorar. Me entró mucha ansiedad de no poder explicarle para que entendiera que no era solo él sino todos sus compañeros y profesores que estaban igual. Por suerte pude hablar con su tutora y esta hizo una videollamada rápidamente para que Jordi viera que no sólo estaba él en esta situación. Aunque os parezca una tontería para mi fue un mundo. Habló con ella y vio que estábamos todos igual. No sabéis lo agradecida que estoy de haberla tenido tan cerca estos meses, ha sido un cielo!! Desde aquí le doy las gracias una vez más por su dedicación y paciencia. Por ser un amor y estar siempre disponible cuando la hemos necesitado, MIL GRACIAS SILVIA!

Dos días más tarde de hablar con ella pudimos hacer una primera reunión con otra profesora vía Classroom y empezó a entender que no era el único que estaba así. Ver a sus amiguitos en sus casas, sus profes y a su logopeda del CREDA, que también le ha llamado cada semana, hizo que entendiera un poco la situación.

Al principio las clases virtuales fue mucho más fácil realizarlas, y las hacía con ganas, pero pasados los días ya no quería trabajar así, quería jugar. Cuando nos dejaron salir un ratito, aun nos costó más hacer según qué cosas, y yo con lo cansada que estoy no he podido hacer nada más, pues mi marido desde la segunda semana ha estado trabajando fuera y he estado solita con él. Así que hemos estado haciendo los ejercicios a su ritmo, muchos no los hemos podido entregar, pero el ritmo lo ha marcado él y sabéis qué? Estoy muy contenta, porque aunque no habrá acabado todos los ‘deberes’ ha trabajado como un campeón!

Hoy nos hemos despedido de este curso, mediante una pequeña fiesta virtual, todos los compis y profes juntos. No han habido besos, ni abrazos, y aunque ha sido un poco caótico, ya que son demasiado peques para esto, han podido despedirse y desearse un feliz verano con una sonrisa en la cara. Aunque a algunos los iremos viendo por el barrio, ha sido bonito podernos ver de nuevo todos.

No os negaré que estamos deseando que vuelva la rutina, con miles de miedos, esta vez diferentes, ya que tendremos a nuestra hija de muy poquito tiempo con nosotros, y después de tantos meses sin ir al cole, la vuelta seguramente será durilla.

Pero así termina este primer curso de cole, confinado, pero contentos por nuestra elección. Deseando volver a tener a nuestra querida profe como tutora y verla en septiembre junto a nuestros peques a los que también tenemos muchas ganas de volver a ver, jugar junto a ellos y volver a disfrutar de lo que es ser niño.

Ahora toca gozar del verano, todo lo que nos dejen y podamos. Y volver dentro de unos meses con las energías a tope y con muchas ganas!

Feliz verano a todos!!


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s