Y entonces llegó ella

Dicen que con los segundos llega el doble de trabajo y cansancio. Sí, puede ser, pero también llega el doble de amor y, a pesar de dormir poco y estar cansados, para nosotros, ella ha llegado para darnos paz, esa paz y tranquilidad que nos faltó con el primer hijo.

Foto Lettsdream

Si ya nos entraron miedos cuando vimos las dos rallitas en el test, por si volvíamos a vivir todo lo que vivimos con mini j (como os he contado en algún otro post, no sabemos la causa de la hipoacusia de Jordi), encima le sumamos una pandemia. A los tres meses de saber que seríamos uno más, nos declararon el estado de alarma y nos confinaron en casa por culpa del covid. Lo que nos faltaba, añadirle más miedos a este segundo embarazo!

Pese a haber estado trabajando con una psicóloga, la preocupación la teníamos allí, y más cuando no sabíamos qué secuelas podía causar en el bebé el maldito virus. Lo que sí teníamos claro era que si nuestra hija salía sorda, nos permitiríamos nuestro momento, pero levantaríamos la cabeza y cogeríamos el toro por los cuernos para afrontar la situación desde el principio.

Foto Lavet_Photography

He vivido dos embarazos muy distintos, pero también han sido dos situaciones muy diferentes. Con el primero iba más descansada, sin preocupaciones, más tranquila y lo disfruté mucho. Con este segundo ha sido diferente: entre el confinamiento y la hostia que nos llevamos cuando nació Jordi, iba con pies de plomo. Aun así, me permití disfrutar de él todo lo que mi cabeza me dejó.

Y entre todo este jaleo, el pasado 19 de agosto nació Julieta para completar nuestra familia. Lo hizo muy diferente a su hermano. Estaba preparada para su llegada, mi parto fue tranquilo, y aunque también fue una cesárea, nosotros estábamos mucho más relajados. A las 9:15 me la ponían encima, y me volvía a enamorar. Pese a toda esta situación, pude tener mi momento a solas con ella, hacer piel con piel, (algo que no pude hacer con Jordi) y pudimos estar solos los tres. Algo bueno tiene que tener nacer en medio de una pandemia.

Con Jordi fue muy caótico todo, demasiadas visitas, mucha gente al salir de quirófano en mi habitación. En fin, que lo recuerdo con cierto mal sabor de boca. Con ella no fue así; ya no queríamos visitas, así que nos vino genial que hubiera la restricción que pusieron por el covid. Aunque todo tiene algo malo, no pudimos traer a Jordi al hospital, por lo que pedí el alta voluntaria a los tres días para poder estar junto a él también.

Y bien, os debéis preguntar qué pasó cuando nació Julieta no? Como sabéis, porque también os lo he explicado en otros post, mi padre es médico y estuvo en el nacimiento de mini J y en su operación, por lo que queríamos que estuviera también cuando naciera la peque. Pero no pudo ser. Se tuvo que esperar fuera y verlo todo a través de un cristal. Aun así cuando ya la sacaron y a mi ya me habían cosido y todo, entró para verla de cerca y no pudo evitar hacerle su prueba caserilla para ver si oía. Las enfermeras le miraron como si estuviera loco, así que les explicamos lo que pasaba y empatizaron desde el principio con nosotros. Obviamente la peque, que ya estaba suficientemente alucinada con el nuevo mundo, no tubo respuesta al sonido, pero justo en ese momento ni pensé en ello, pues quería disfrutar.

Los fantasmas llegaron una vez estuvimos tranquilos en la habitación. Se parecía tantísimo a su hermano, no sólo físicamente, que era clavada a él, sino en sus movimientos y eso hizo que pensara si estaba reviviendo lo mismo que ya había vivido con Jordi. Esa noche no conseguí dormir bien, entre los dolores (malditos entuertos) y que le di vueltas a la cabeza mil veces, no descansé, estaba asustada, no os lo negaré.

Foto Lettsdream

Al día siguiente se la llevaron, pero no nos dijeron para qué, y al volver la enfermera nos dijo que tenía algo que contarnos. Nos miramos y me vino un sudor frío al cuerpo. Ella, con mucha prudencia, nos dijo que no nos había querido decir nada pero que le habían hecho el cribaje acústico y había pasado una oreja, por lo que teníamos una hija oyente, al menos de un oído. Nos dijo que era muy raro que no saliera la segunda igual, que como era recién nacida y por cesárea, tendría restos en el oído y que por eso no habría salido. Y a pesar de que esto ya nos lo dijeron con mini J, yo ya estaba llorando. Pero esta vez lo hacía de alegría, no me lo podía creer, mi hija nos oía!!

Os aseguro que lloré y mucho, estaba feliz, pero entonces de golpe la miré, tan pequeñita y tan parecida a él y me sentí rara. Ya no estaba tan feliz, sentía una sensación extraña, no puedo explicarlo bien, pero fue algo agridulce y entonces pensé en qué era lo que me hacía tan feliz, pues parecía que tenerlo a él había sido algo malo. Miré a mi marido y él estaba igual que yo. Me preguntó que era lo que yo sentía, ya que a él lo primero que le vino a la mente fue nuestro hijo, y pese a estar felices por ella y sin saber si escuchaba de las dos orejas, tenía una sensación de felicidad extraña, no era plena.

Como muchísimas cosas que he vivido en este proceso, esto también lo hablé con Laura, la mami de Pep (que también os he explicado mil veces que nos ha ayudado en múltiples ocasiones) y me dijo que a ella le pasó algo parecido, pero que estuviera tranquila, feliz y disfrutara de Julieta, porque ella también se lo merecía. Y cuanta razón amiga, porque son dos hijos diferentes, no podemos sentirnos mal por ello. Jordi es feliz con su condición y esto nos hace felices a nosotros, y aunque ha sido mucho más complicado todo con él, esto le hace único y especial. Y ella tendrá la suerte que podrá disfrutar de una vida más fácil, porque con ella es todo más sencillo y cuando digo todo, es TODO, pero de esto ya os hablaré en otro post.

Foto Annariro

Y sí, Julieta pasó el cribaje en las dos orejas, así que tenemos una hija oyente y como os imaginaréis, todo lo que estamos viviendo ahora es relativamente nuevo para nosotros. Y aunque sé que queréis saber qué tal está Jordi y cómo lo lleva todo, termino este post aquí, pero os prometo que no tardaré en explicar qué tal estamos llevando esta nueva vida, aunque sólo os avanzo una cosa: ESTAMOS MUY FELICES!


4 respuestas a “Y entonces llegó ella

  1. Aixx.. m’havia perdut molts posts però ja m’he posat al dia!
    Realment vivim vides paralel.es Jenny….
    M’ha emocionat moltíssim, és com si fossim nosaltres.
    Sou uns valents, i J i J tenen moooolta sort! 🧡

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  2. M’ha agradat molt el Post Jenny!!!em poso a la vostre pell i m’imagino lo dur que ha estat tot plegat, però la realitat és que al final no canviaries res del viscut, i el vostre fill serà únic ara i sempre.
    Felicitaats per ambdues parta 🥰

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